Son las ocho y veintisiete de la mañana. Espero impaciente. Miro el reloj, y veintiocho. Es la hora de la rubia esbelta. Ahí está; pasa tirando de su pequeño berrinchudo. Al fondo del andén, el adolescente gótico con sus cascos gigantes. Un minuto más; me ajusto la corbata. Varias madres con sus retoños se arremolinan junto a mí. Llega la chica feliz. Cruzamos las miradas. Me sonríe. El vaivén de pasos acelerados se incrementa. Y media. Puntual. El tren abre sus puertas. Todos salen. Todos entran... menos yo. Olvidaba que ayer me despidieron.
By Morgana M.L
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sábado, 21 de septiembre de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
Blanco sobre negro
El Tribunal apreció
cierta rigidez en su mirada azul, la cual parecía incomodar sobremanera a
todos, menos a su madre. Muchos de los presentes increpaban salvajemente a
Sokhna y arrancaban mechones de su cabellera clara. La muchacha temblaba, y
apenas alcanzaba a bajar su cabeza y entrever sus pies blancos rodeados. El más
anciano del tribunal agitó los brazos y emitió un cántico endiablado. Dos
hombres la cogieron en volandas y acataron las órdenes. Sokhna buscó desesperada los ojos oscuros de su madre, pero los perdió
entre la marabunta negra. Más allá, sintió un destello punzante que atravesó su cuello.
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jueves, 2 de mayo de 2013
El encantador desencantado
Disfrazado de vendedora
de manzanas recorría los hogares de las bellas damiselas del lugar. Portaba un
canasto de suculentos frutos rojos y brillantes, que impregnaba previamente con
su elixir de amor. Ni los aromas de perfumista, ni las vasijas mágicas de
alfarero ni los pinchazos con su huso de hilandera funcionaron. La boca que
sucumbiera a su manzana habría de pertenecer a la mujer que saciara su búsqueda
de amor. Si la pócima fallaba de
nuevo, otra mujer enloquecida y entregada
sin razón reforzaría su recurrente vacío. Entonces, él
tendría que dormir para siempre a una bella más.
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viernes, 22 de marzo de 2013
Olvidos
No sé, murmura Manuela compungida. Antonio acaricia el marchito rostro de su madre y la abraza, y le susurra al oído que no importa, que mañana mismo repasarán el camino de vuelta a casa, y que perderse en el parque le pasa a cualquiera.
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jueves, 14 de marzo de 2013
Primera vez
Y restos de lágrimas en
las mejillas y un leve rastro de rímel
corrido eran las palabras mudas que todas las muchachas neófitas en el oficio
gritaban a la madama al recoger su dinero.
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sábado, 9 de marzo de 2013
Cara cartón
Sólo a las niñas guapas y a los hermanos que se las presentaban daba Iván invitaciones para su fiesta de cumpleaños.
Siempre tuvo esa obsesiva fijación por la belleza, tal vez porque la suya se esfumó el día que su madre se descuidó dejando la manta eléctrica sobre su cara.
—Hoy es un gran día, "cara cartón" cumple 12 años y por fin todos ellos serán como yo —pensó Iván.
Y sonrió pícaramente mientras inspiraba hondo el agradable olor de la gasolina.
Siempre tuvo esa obsesiva fijación por la belleza, tal vez porque la suya se esfumó el día que su madre se descuidó dejando la manta eléctrica sobre su cara.
—Hoy es un gran día, "cara cartón" cumple 12 años y por fin todos ellos serán como yo —pensó Iván.
Y sonrió pícaramente mientras inspiraba hondo el agradable olor de la gasolina.
miércoles, 27 de febrero de 2013
Celebración familiar
Son las doce horas, un minuto y quince segundos. Papá está
cada vez más rojo y no para de emitir extraños jadeos estrangulados. Estoy enfrente de él, observando atónito la figura atribulada de mi madre, que
lo agarra por detrás.
Cinco, seis, siete... mamá descarga golpes rítmicos y secos
sobre el pecho de papá; lo hace sin piedad, con ese rictus rabioso que se le
pone cuando Berta y yo nos peleamos.
Diez, once... la boca de papá se abre tanto que me recuerda al Spinosaurus que me regaló la semana pasada. Entonces papá me ataca…y lanza una
uva perfecta que se estampa contra mi cara.
Morgana ML
Morgana ML
martes, 26 de febrero de 2013
El viaje de su vida
domingo, 24 de febrero de 2013
Humo y cielo
Desde la habitación de su hermanita se ve la cuesta empedrada que baja a la iglesia. Al comienzo de la cuesta está la Juani, la panadera, que barre su trozo de calle mientras los niños del carnicero trotan cuesta abajo. A lo lejos se ve el monte nevado, difuminado por la habitual neblina que cubre el cielo. Mario pega la cara contra el cristal de la ventana y su naricilla se achata. Le gusta observar la chimenea gigante que preside el pueblo. Su madre la odia…y cuando la mira llora…y le dice que Anita se fue porque comió mucho de ese humo blanco.
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Ausencia
Desde la habitación de su hermanita, observa apenado la rutina diaria de su madre desde que él tenía consciencia; ella, sentada sobre la cama, se aferra a la muñeca de Elena con la mirada perdida en la pared blanca.
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miércoles, 21 de noviembre de 2012
Creación
—Déjala a ella que sea pájaro—ordena el hombrecillo verde a través del altavoz —. Ahí viene, asiente el encargado, y el resto de trabajadores cetrinos giran sus cabezas ovaladas en una rotación izquierda perfecta y sincronizada; dirigen sus ojos saltones y expectantes hacia la salida de la cinta transportadora. Una intensa bola de luz aparece; es flotante y cegadora. Verdosos dedos largos comienzan a moldearla con mimo. Se percibe un ala, otra ala y luego el plumaje blanco; pintan los ojos y el pico. El último hombrecillo incrusta una ramita, la coge entre sus manos y la desliza por el caótico agujero de las creaciones.
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miércoles, 14 de noviembre de 2012
Escena del día
Para concurso microcuentos by Morgana ML.
jueves, 29 de enero de 2009
Destinos cruzados
Nos cruzamos en un par de ocasiones, tú salías, yo entraba al vagón del metro. Mi corazón volcó cuando confluimos en un segundo mágico. Durante dos meses de vacío, dediqué pensamientos a tu imagen difusa y me pregunté si volvería a verte. Aquel día llovía, aceleré el paso para cruzar, pero era tarde. Entonces sucedió. Tus ojos clavados en los míos, justo antes de contemplar tu cuerpo lanzado por los aires.
(Para concurso microcuentos) By Morgana. M.L
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