viernes, 22 de marzo de 2013

Olvidos

No sé, murmura Manuela compungida. Antonio acaricia el marchito rostro de su madre y la abraza, y le susurra al oído que no importa, que mañana mismo repasarán el camino de vuelta a casa, y que perderse en el parque le pasa a cualquiera.


Para concurso microcuentos by Morgana M.L  

jueves, 14 de marzo de 2013

Primera vez

Y restos de lágrimas en las mejillas  y un leve rastro de rímel corrido eran las palabras mudas que todas las muchachas neófitas en el oficio gritaban a la madama al recoger su dinero.


Para concurso microcuentos by Morgana M.L  

sábado, 9 de marzo de 2013

Cara cartón

Sólo a las niñas guapas y a los hermanos que se las presentaban daba Iván invitaciones para su fiesta de cumpleaños.
Siempre tuvo esa obsesiva fijación por la belleza, tal vez porque la suya se esfumó el día que su madre se descuidó dejando la manta eléctrica sobre su cara.
—Hoy es un gran día, "cara cartón" cumple 12 años y por fin todos ellos serán como yo —pensó Iván.
Y sonrió pícaramente mientras inspiraba hondo el agradable olor de la gasolina.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Celebración familiar

Son las doce horas, un minuto y quince segundos. Papá está cada vez más rojo y no para de emitir extraños jadeos estrangulados. Estoy enfrente de él, observando atónito la figura atribulada de mi madre, que lo agarra por detrás.
Cinco, seis, siete... mamá descarga golpes rítmicos y secos sobre el pecho de papá; lo hace sin piedad, con ese rictus rabioso que se le pone cuando Berta y yo nos peleamos.
Diez, once... la boca de papá se abre tanto que me recuerda al Spinosaurus que me regaló la semana pasada. Entonces papá me ataca…y lanza una uva perfecta que se estampa contra mi cara.

Morgana ML 

martes, 26 de febrero de 2013

El viaje de su vida

Ese maravilloso viaje que le habían prometido le mantuvo despierto durante tres noches. Era tal la excitación que le produjo la oferta, que su delicado corazón decidió irse primero.



Morgana ML

domingo, 24 de febrero de 2013

Humo y cielo

Desde la habitación de su hermanita se ve la cuesta empedrada que baja a la iglesia. Al comienzo de la cuesta está la Juani, la panadera, que barre su trozo de calle mientras los niños del carnicero trotan cuesta abajo. A lo lejos se ve el monte nevado, difuminado por la habitual neblina que cubre el cielo. Mario pega la cara contra el cristal de la ventana y su naricilla se achata. Le gusta observar la chimenea gigante que preside el pueblo. Su madre la odia…y cuando la mira llora…y le dice que Anita se fue porque comió mucho de ese humo blanco. 

Para concurso microcuentos by Morgana M.L 

Ausencia

Desde la habitación de su hermanita, observa apenado la rutina diaria de su madre desde que él tenía consciencia; ella, sentada sobre la cama, se aferra a la muñeca de Elena con la mirada perdida en la pared blanca. 

Para concurso microcuentos by Morgana M.L 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Creación


—Déjala a ella que sea pájaro—ordena el hombrecillo verde a través del altavoz —. Ahí viene, asiente el encargado, y el resto de trabajadores cetrinos giran sus cabezas ovaladas en una rotación izquierda perfecta y sincronizada; dirigen sus ojos saltones y  expectantes hacia la salida de la cinta transportadora. Una intensa bola de luz aparece; es flotante y cegadora. Verdosos dedos  largos comienzan a moldearla con mimo. Se percibe un ala, otra ala y luego el plumaje blanco; pintan los ojos y el pico. El último hombrecillo incrusta una ramita, la coge entre sus manos y la desliza por el caótico agujero de las creaciones.

Para concurso microcuentos by Morgana M.L

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Escena del día

Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto. La bailarina libera así los nervios del silencio previo. Entonces,  suena la música y un galán apuesto la agarra con fuerza. Sus cuerpos regios se funden, y sus piernas ligeras me dibujan pasos a golpe de Gardel. Tras tres días de tutús y puntas, ya echaba de menos las formas de melancolía larga. Durante más de una hora me arañan la piel  tangueando; ya me cruje hasta el alma. Por fin, la música calla y los aplausos hablan; y tras milongas, silencios y arrabales, todos me abandonan, pero lo necesito, que estoy viejo... y mañana me pisa un cuadro flamenco.

Para concurso microcuentos by Morgana ML.